martes, 16 de marzo de 2010

Caminos...







Rose y Sentidos

No sabía cómo acercarse, era tímida। Sólo bastó una mirada para que todo iniciara। Él se sentía emocionado, las risas iban y venían।
- Oye! Tienes una piel muy suave. – Dijo el joven.
- Gracias. Dijo la estudiante sonrojada.
Cada minuto se hacía eterno y a la vez agradable, así que no me quejaba. Estaba explorando un mundo, una situación que no conocía. Oía voces, risas, gritos, pero no veía nada. El tiempo se acababa y a su vez esa imagen se iba desvaneciendo y de repente:
- Despierta! Son las seis de la mañana, es hora de ir al colegio!
- Síiiii ya voy!

LA OTRA CARA DE LA MONEDA।

11 de Marzo del 2009। Mujer entaconada, bien vestida y no pasa de los 27 años। Era una tarde, como las 5:45 pm. Yo acababa de llegar al colegio y me iba dando cuenta de que no era tan grande, de por sí, era una casa colegio, es decir, una casa con fachada de colegio. Entré, me senté en una silla y a los diez minutos apareció la directora del colegio.

- La cité? Me dijo.
- No, pero estoy aquí porque estoy interesada en el trabajo.

Con una actitud de arrogancia, por parte de ella, hablamos unos minutos, y todo quedó en que mañana empezaba a trabajar. Y así fue, llegué, al siguiente día al Colegio Psicopedagógico la Merced. Interesante nombre, pero eso, sólo el nombre.
Los primeros días andaba un poco nerviosa, no sabía cómo enseñarles todas las asignaturas, algo complicado por cierto; pero asumí el riesgo. Mientras pasaba el tiempo me daba cuenta de cosas nefastas por un maestro. La directora tenía una actitud intimidadora, que no sólo los de mi grupo, sino todos los estudiantes le tenían miedo. Sólo bastaba su presencia para que los alumnos quedaran inmóviles y en absoluto silencio. Además, no tendía a decir las cosas de buena manera, todo era a los gritos.

Dicha directora no era la maestra responsable que suele llegar temprano a la institución. Al contrario, llegaba después de la nueve y mientras tanto yo debía encargarme de ellos. Por esta razón, los estudiantes se quedaban sin clase porque su profesora no llegaba a tiempo. Fue un lunes en la mañana cuando me enteré por una compañera del trabajo que el hijo del novio de ella estudiaba en el colegio. Y además supe y vi que él llegaba a la una en punto, dejaba a su hijo en el salón y se encerraba en la oficina con la directora. Duraba mucho tiempo, el suficiente pata hacer lo fundamenta y listo. Pero la dicha no les duró mucho demasiado, al poco tiempo la situación se supo y los padres de familia se dieron cuenta, hasta la madre de la misma directora. Dos días después, ella nos cita y hace una reunión entre profesoras para comentarnos lo sucedido.

- Imagínense que llegaron con chismes a mi mamá de que yo me lo comía con mi novio aquí en la oficina. Es cierto que nos quedamos un rato encerrados pero no quiere decir que lo hagamos.

Nosotras en silencio, sólo nos mirábamos sin decir alguna palabra.

Así eran todos los días, ella llegaba tarde, no preparaba clases, se dedicaba a dictar lo que decían los libros de cada materia. Incluso, para la hora de descanso pedía dinero y de acuerdo con lo que ofrecía daba algo ínfimo quedándose ella con buena parte de la ganancia. Todos esos hechos me daban rabia e impotencia, no era mi colegio, no podía decir nada; además, estaba pasando por un momento de crisis y no me podía dar el lujo de renunciar.

El 20 de julio, día en que se celebra el día de la independencia. La jornada escolar no fue como debía ser, la profesora quería que todos los materiales que se iban a utilizar ese día corrieran por cuenta de nosotras y no sólo eso, sino con todo el resto de materiales. Yo no estaba de acuerdo, pero de alguna manera me las arreglaba para ser recursiva y no producir tantos gastos.

Todo el día era la misma rutina. Me aburría de estar en un lugar así, pero la necesidad me obligaba. Daba tristeza ver a esos niños que no estaban recibiendo una buena educación y por consiguiente una enseñanza de calidad. Sin embargo, en mis clases, trataba de hacer lo mejor posible, de enseñarle lo básico y de la mejor manera. En ocasiones ellos se me acercaban, me daban detalles, me abrazaban y me decían que me querían, esas expresiones me llenaban de alegría y de ternura.
Sentada en mi escritorio calificando unos ejercicios, se me acerca una alumna y me dice:
- La directora es muy gritona, siempre nos envía circulares pidiendo la pensión, a ella sólo le interesa la plata.
Al decirme eso yo quedé sorprendida. Los estudiantes son muy perceptivos y captan todo lo que tienen a su alrededor.
- Qué le vamos hacer, ella es la directora. Dije.

Era el penúltimo mes del año y ya esperaba mi pago, como siempre, pero esa espera a veces se alargaba un mes más. Ella pagaba cuando quería, no por que no tuviera, sino por que sencillamente no le daba el gusto de pagar. El último día de clase fue horrible. Llegué a la hora de siempre y cuando ella llegó me dijo que no viniera más, que ella se encargaba de terminar las recuperaciones. Para mí no había problema, el punto era, cuándo me iba a pagar, me debía el mes de noviembre. A partir de ahí comenzaría una nueva espera, porque esta es la fecha y no me ha pagado. Esa es una cara de la moneda de ser maestro.

lunes, 15 de marzo de 2010

POR LAS CALLES DE GIRÓN


MIRA A TRAVÉS DE TI




Comentario sobre el artículo de Joan Ferrés

Es evidente que hoy día, la sociedad da más relevancia a la iconografía que lo abstracto. Por ejemplo los estudiantes de colegio prefieren lo audiovisual que los textos. Y esto se da por la sencilla razón que en el primero no deben hacer un esfuerzo analítico, a diferencia del otro. Así Ferrés hace un análisis global de esta situación y aporta elementos verídicos que se reflejan en la actualidad. Sin embargo, decir que respaldo en su totalidad lo que dice el autor sería no dejar aportar un punto de vista diferente, aunque también sin ningún inconveniente podría estarlo.

Un factor importante para que se dé determinada selección, es el rol social que cumple el individuo. Es muy diferente el estilo de vida de una persona o familia de buena posición económica que una familia de baja. Ahí incluiría elementos como la educación, el comportamiento interpersonal y pos supuesto la relación familiar.
Todos estos factores influyen para que el niño o el adulto crea un entorno inmerso en lo abstracto o en le mundo del espectáculo. Por eso, hoy día la televisión, hasta en el hogar más humilde, no falta. Es el centro de atracción día y noche limitando así su capacidad de razonamiento y sí privilegia la captación, que da todo y no deja espacio para el análisis.

La sensacionalidad, el impacto y la moda dependen del comunicador para cautivar al receptor. Y todo también depende de la creatividad que él use. Por tal razón, los realities shows, las telenovelas, la farándula y el noticiero, no hacen más que entretener y dispersar la mente del televidente, para dejar así a un lado el análisis y la conciencia del aprendizaje.

Por otro lado, en la escuela, la utilización de recursos audiovisuales no están bien manejados. Los maestros que hasta hace poco aprendieron a manejar un computador, aún, sienten cierta distancia con éste aparato y no aceptan que es un recurso de aprendizaje y enseñanza, puesto que decir, de alguna manera, que el mundo del espectáculo, en su totalidad, está excepto de poder enseñar, es algo que estaría fuera del pensamiento humano. El tiempo pasa y cambia. Y así como eso sucede, también pueden surgir nuevas ideas para hacer un buen uso del mundo del espectáculo, porque el inconveniente no es que exista ese mundo, sino el uso que debemos hacer de él. Se debe implementar una relación entre la logosfera y la iconofesra donde una sea el complemento de la otra y a su vez se den buenas estrategias para cautivar al individuo y todo tenga un trasfondo educativo.
PRIMERA VEZ


Diciembre de 2005. Una joven de catorce años llega a la cuidad de Bucaramanga, específicamente a la casa de la tía María. Como provenía de un pueblo llamado “Retiro” a quince minutos de Magangué, su personalidad era particular y con las características de ese lugar. Precisamente el día de su llegada todos estaban contentos, y todos son la tía, la abuela y las primas. Yo, su prima, simpaticé mucho al principio con ella, la acompañaba a la tienda para hacer el mandado, los domingos íbamos a misa y entre semana a algunas partes de la ciudad. Así pues, poco a poco fue conociendo Bucaramanga y al mismo tiempo defendiéndose sola.
Llegaba a la ciudad con mi tía, Doris, para buscar un mejor porvenir porque en ese pueblo solo se veían pasara burras, niños con los pies descalzos y untados de barro, por tal razón la decisión de cambiar de ambiente, con la ayuda de la tía, era determinante.
En febrero de 2006 entra a estudiar a la Concentración Camacho Carreño a cursar décimo grado, su desempeño en general fue regular y en lo que peor le iba era en matemáticas. Tanto así, que perdió el año y lo tuvo que repetir. Pero no sólo fue eso, actitud y su manera de pensar fueron cambiando; ya se veía más extrovertida, socializaba más con la gente, hasta el punto de ser una citadina más. En cambio, mi tía buscaba empleo, y como al igual como tantos desempleados en este país, ella esperaba la respuesta de algunos trabajos donde había llevado la hoja de vida. En ese mismo año, en el mes de septiembre, mi tía inicia a trabajar en casas de familia y con lo poco mucho que ganaba, compraba elementos personales para ella y su hija.
En el 2007 ingresa al colegio Andrés Páez de Sotomayor, donde haría décimo nuevamente y terminaría el bachillerato. En todo este tiempo ya ha tenido muchos amigos, ha salido, y por supuesto ha tenido su novio. Y es a partir de la relación amorosa que más adelante vendría lo inesperado.
Es 27 de septiembre del 2009, mi prima ya vivía con sus dos hermanos más, Dayana y William. Pero aún faltaba un miembro más por llegar… De otro lado, ese mismo día en la noche, a las 8:30, yo llegaba a la casa y era recibida con una noticia por parte de mi nona que se acercó y me dijo:
- Adivine quién está embarazada
No tuve que pensarlo tanto, fue como si ya lo hubiera sabido:
- Linda?
- Sí
Cuando mi nona me lo confirma yo quedo en asombro, no podía creer que mi prima, Linda, estuviera embarazada. Ella una jovencita vanidosa, que lo que más cuidaba era su cuerpo, yendo al gimnasio todos los días, presumía mucho de su ropa y su apariencia. Y ahora con éste hecho inesperado, indeseable para ella, tenía que aceptarlo y resignarse. Por otra parte, a mi atía no se le veía mucha euforia o lamentación, puede ser que lo aparentaba bien, sin embargo eso se confirmó cuando a las dos semanas de haberlo sabido ella fue a la casa y nos comentó “ yo no sabía que estaba embarazada, hasta hace poco supe” dijo ella.
Como no iba a saberlo si ya tenía cinco meses, debía notársele. Pero ella insistía en que no. Tal vez por vergüenza no lo aceptaba. Y demás dijo: “yo cómo iba a estar pendiente de ella si salgo en la madrugada y regreso en la noche, bien tarde.” El dolor de mi abuela era porque una jovencita tan bonita se dañara la vida de esa manera, ahora su vida se reducía a esa niña y lo que no disfrutó y trabajó para ella, tiene que hacerlo para esa criatura. Mientras ellas hablaban, yo comía mi cena y al mismo tiempo las escuchaba.
Pasaban los meses y linda se veía más gorda, los brazos anchos, senos grandes y piernas gruesas.
Febrero 8 del 2010. Acabo de salir del supermercado y llevo un paquete de pañales para Valeria. Llego a la casa, entro a la pieza y veo una criatura diminuta encima de la cama. Yo me le acerco y le doy un beso en la frente. En ese instante la ternura sale a flote, la cargo en mis brazos y la arrullo. Mientras tanto la nueva mamá está acostada con un semblante de cansancio y mucho esfuerzo. Finalmentelo esperado llegó y ahora como tantas jovencitas mamás que hay, no sólo en colombia, sino en muchas partes del mundo, debe empezar un nuevo estilo de vida muy común para muchas, pero inesperado para otras.

viernes, 5 de marzo de 2010